La música cura… ¿las almas?

En una sociedad como la actual en la que buscamos soluciones médicas y/o farmacológicas a todos nuestros problemas ya sean de #salud, sociales o incluso personales, quizás deberíamos plantearnos bajarnos del tren (incluso si es necesario en plena marcha…) , reflexionar un poco y buscar aquellas soluciones que están en nuestra mano o aquellas alternativas que pueden ayudarnos a mejorar nuestro bienestar.Reconozco que como #medico de familia me encuentro en un momento personal y profesional en el que me planteo tantas cosas hasta ahora asumidas por nuestra profesión que quizás podría parecer extraño a ojos de cualquier compañero de profesión pero que creo pueden aportar algo de luz a muchos de nuestros (y vuestros…) quebraderos de cabeza y problemas diarios. Planteamientos en #consulta que van desde el momento de la recepción del paciente, a la comunicación con éste así como el abordaje de sus problemas y #patologias diversas.En concreto, en este post, me gustaría centrarme en la atención al paciente en consulta y la #comunicacion con el mismo. Mi práctica #clínica ha cambiado muchísimo en los últimos años respecto a los inicios de la misma. Durante todo este tiempo he atendido #pacientes más contentos o enfadados, más o menos sensibles, cada uno con sus problemas distintos y sus particularidades… cada uno con su mundo, incluso yo mismo con el mío… Algunas consultas han sido más cómodas y otras más incómodas y cada una ha conllevado su tiempo, su tempo y su ritmo, su encabezamiento, su nudo y su enlace… como una inolvidable novela o una extraordinaria canción… Aun así, siempre he echado de menos algo…Y así fue como un día, hace ya algunos años, con la idea de normalizar mi entorno de trabajo y mimetizarlo a mi entorno personal, haciéndolo lo más próximo y cercano posible al paciente y a lo que soy realmente como persona, pensé añadir el componente que creía que faltaba desde mi humilde punto de vista, la #musica…    Si, la música lleva acompañándome toda la vida a nivel personal, en esos momentos que recuerdas toda la vida, en esos instantes en los que hay algo que celebrar e incluso en esos en los que preferirías olvidar… Así es, ha sido y será toda la vida, así que… ¿porqué no introducir la música dentro de la consulta e incluso como terapia para ciertos pacientes? ¿Cabe la música dentro del hermetismo (hasta ahora) de una consulta o acto médico? Desde mi punto de vista, por supuesto…Y así es como, desde hace unos años, y tras una inicial y evidente reacción de sorpresa por parte de compañeros y pacientes, la música me ha ayudado a crear ambientes más cercanos y familiares en esos momentos difíciles en consulta, a conseguir rebajar esas tensiones en consultas complicadas o ese apoyo de fondo a los silencios incómodos (y por otra parte necesarios) presentes en muchas conversaciones, en ocasiones a llegar a ese punto de encuentro entre médico y paciente e incluso en ocasiones a olvidarnos de la “separación” existente en la relación médico-paciente gracias a esos gustos musicales en común encontrar ese punto de relajación necesario para que la consulta fluya como es debido… Desde entonces mis listas de #spotify (@sergiue) son nuestro compañero diario de batallas y nos acompañan en cada una de las historias personales…¿La música amansa “las fieras”? Eso me dice la gente en un tono algo jocoso… Pero yo más bien diría que la música nos transporta a ese estado de relajación y paz interior al que desearíamos llegar todos si no estuviéramos viviendo en esta sociedad de “altas velocidades, reactividades e intolerancias”, nos transporta a vivir ese preciso instante, ese momento de comunicación agradable entre médico y paciente, con ese fondo suave que nos acompaña en el proceso del planteamiento del problema y la búsqueda común de su posible solución.  Por otra parte, debemos empezar a atrevernos a aplicar la música también al entorno del paciente, es decir, a su domicilio y como terapia o acompañamiento… Más de un paciente durante todo este tiempo se ha ido de mi consulta con la única recomendación de escuchar música, cerrar los ojos e intentar conseguir ese equilibrio sintiendo el movimiento de las notas musicales, las que sean… sobre gustos si que no hay nada escrito… y el resultado no ha podido ser más que positivo.En una era en la que la mayoría de problemas “médicos” son problemas “sociales” y “personales”, utilicemos todas las estrategias que tenemos a nuestro alcance y que además produzcan la menor #yatrogenia al paciente…Yo lo tengo claro, mi estrategia es la música… ya lo dice una de mis composiciones recientes: “La música cura, la música salva, la música es siempre la pieza que falta…” y si no te falta la música, todo irá mejor… seguro…

¿Cómo nos ayuda la melatonina?

La melatonina es una hormona segregada por la glándula pineal, situada en el centro del encéfalo. No solo se encuentra en humanos sino que también podemos encontrarla en animales, plantas, hongos, bacterias y algunas algas. Sus funciones son múltiples, y participa en diversos procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos, siendo sobretodo importante en el sistema inmunitario, en la apoptosis (muerte programada) celular, a nivel gastrointestinal, como antioxidante y en sistemas corporales tan importantes como el sistema nervioso o el reproductivo. A pesar de ser una hormona que el cuerpo humano no produce en el momento del nacimiento puesto que éste aprovecha la melatonina que le llega a través de la placenta (por eso los niños prematuros pueden tener problemas con el ciclo sueño-vigilia), su producción y secreción aumenta luego hasta la pubertad, cuando desciende ligeramente para volver a aumentar hasta los 35-40 años, cuando se estabiliza, y a partir de los 55-60 empieza una disminución progresiva en la producción de la misma, condicionando una pérdida de su capacidad cronobiótica. A la vez existe una relación inversamente proporcional entre la melatonina y el cortisol, ya que los ritmos circadianos (vigilia y sueño) tienen una vital importancia en el metabolismo y funcionamiento de estas dos hormonas. Si la melatonina es básica para mantener un correcto descanso nocturno el cortisol es indispensable para empezar el día al 100% y con la capacidad intacta para afrontar las necesidades y exigencias de nuestra vida. Una alteración de esta homeostasis hormonal se traducirá en infinidad de síntomas y alteraciones a nivel orgánico. La luz del día emite una señal a través de los ojos que llega hasta el núcleo supraquiásmático, que acaba emitiendo órdenes de generar cortisol (cortisol awaking response) si esta luz es diurna o melatonina si la luz es nocturna, regulando así el ciclo día-noche en nuestro organismo. Esta melatonina, se produce en la glándula pineal a partir de serotonina. Los ciclos de melatonina y cortisol forma un “baile” perfectamente orquestado y dirigido por sus directores de orquesta respectivos, la glándula pineal en el caso de la melatonina y el hipotálamo en el caso del cortisol, mediados por sus hormonas precursoras (CRH y ACTH). El pico de melatonina se produce sobre la 2 a las 3 de la noche mientras que el del cortisol sucede a partir de las 6 o las 8 de la madrugada. Todas las células de nuestro cuerpo tienen y mantienen su ritmo circadiano y se sincronizan para que todo el cuerpo vaya a la par, primero según lo dictado por el nucleo supraquiasmático y siempre gracias a los factores estimuladores periféricos. El simple hecho de comer “fuera de horas” puede provocar un aumento de peso, un acúmulo de grasa, una cada vez mayor inflamación, etc… aunque la dieta sea la misma dieta que realiza otra persona que realice las comidas a las horas “normales”. Este hecho se considera un “insulto circadiano” y puede conllevar modificaciones de estimulación y control hormonal. Algunos tipos de alteración del sueño, sobretodo relacionados con alteraciones primarias del ritmo, o secundarios a otros estados como puede ser el jet-lag, el envejecimiento, algunas patologías y síndromes cerebrales y la realización de turnos laborales, dependen precisamente de una alteración en la regulación de este reloj biológico controlado por la melatonina y el cortisol, provocando entre otros síntomas, alteraciones del ritmo sueño/vigilia. Ritmos circadianos via www.sportlife.es La cada vez más frecuente interaccción con las pantallas de luz (móviles, tabletas, ordenadores, televisión…) en horario nocturno hace que produzcamos menos cantidad de melatonina, aunque en un principio podamos llegar a dormir sin problemas, pudiendo llegar a alterar bioritmos y factores controlados por dicha hormona… Aún así solo por el hecho de modificar la generación normal de melatonina no es nada recomendable el contacto con las pantallas a partir de ciertas horas nocturnas. Síntomas del déficit de melatonina: FINAL –> Conclusiones a tener en cuenta: · La regulación circadiana de los procesos biológicos nos permite reaccionar de una manera predictiva y no reactiva a los ciclos de luz-oscuridad. · Frecuentar espacios al aire libre y vivir de forma coherente a la presencai de luz natural es de suma importancia para mantener unos hábitos básicos correctos. · La importancia de la exposición a la luz matutina y la necesidad de reducir la iluminación nocturna para regular el ritmo circadiano correcto. Si es necesario intentemos evitar gafas de sol durante las horas diurnas para no dar señales confusas a nuestro núcleo supraquiasmático así como utilizar filtros de pantalla en nuestros dispositivos móviles sobretodo en horas nocturnas.

¿Qué son los Carbohidratos Accesibles a la Microbiota (MAC)?

¿Tienes síntomas tan diversos como dolor mandibular, colon irritable, fibromialgia, fatiga crónica, histaminosis (alergias, dermatitis…), ansiedad, alteraciones relacionadas con tu ciclo menstrual (síndrome premenstrual, endometriosis, miomas, mastopatía fibroquística), sueño poco profundo, alteraciones de tiroides? ¿Tienes dolor de cabeza cuando tomas un café? ¿Has realizado multitud de tratamientos o abordajes y no encuentras una solución? Quizás estos síntomas tan distintos entre ellos tienen un mismo origen y se puede abordar de una forma distinta…  Si además me cuentas que eres una persona perfeccionista, muy autoexigente, planificadora y con bruxismo (por la noche aprietas los dientes mientras duermes), habría que plantearse si tienes un problema de metilación. La explicación a estos síntomas puede tener relación con la acumulación de “tóxicos” en tu organismo, como la histamina, los estrógenos o las hormonas de estrés (catecolaminas), sustancias necesarias pero que en exceso pueden provocar alteraciones importantes a diversos niveles. Una de las vías de eliminación de estos tóxicos por parte de nuestro organismo es la METILACIÓN. La metilación forma parte de la segunda fase de la detoxificación hepática, cuando los metabolitos tóxicos generados en la primera fase de detoxificación deben ser preparados para su eliminación a través de los distintos emuntorios corporales como la orina o el sudor.La metilación es un proceso en el que se añade grupos metil (CH3) para inactivar los tóxicos, necesario para regular la activación de genes, detoxificar, fabricar neurotransmisores, hormonas, sintetizar ADN, generación de células inmunes, mielinización… A partir de la metionina (aminoácido) se inicia la metilación de los tóxicos para eliminarlos correctamentea, interviniendo el ciclo de la metionina, el ciclo del folato y el ciclo de la biopterina, por lo que si existen fallos en alguno de estos engranajes puede alterar esta metilación. Las alteraciones en este proceso de metilación pueden ser debidas a polimorfismos genéticos de la enzima COMT (Catecol-O-MetilTransferasa) y a alteraciones en los ciclos participantes en la metilación (metionina, folato, biopterina) y sus cofactores. Esto nos provocará una metilación más lenta y un acúmulo de las sustancias tóxicas en nuestro organismo, provocando los síntomas explicados. Algunos de estos cofactores cuya presencia es necesaria en la metilación son elementos tan importantes como el magnesio, las vitaminas B2, B6, B7, B9 (ácido fólico), B12, SAME (S-adenilmetionina). Además de los síntomas que hacen sospechar una metilación lenta, podemos analizar la homocisteina en sangre (con valores por encima de 10-12 mmol/L), además de los niveles de los cofactores ya comentados, así que será importante la determinación de perfiles de vitaminas y oligoelementos para ayudarnos en el diagnóstico y en el tratamiento. Pueden ayudarnos mucho para mejorar la metilación aquellos alimentos y nutrientes con presencia de vitaminas B2, B6, B7, B9, B12, magnesio, metionina, inositol… Además será importante controlar el exceso de café y la exposición a tóxicos ambientales (bisfenol, cosméticos…) Vitamina B2: cereales integrales, pescado azul, hígado de bacalao, semillas de sésamo, frutos secos Vitamina B6: frutos secos, plátano, espárragos, tomate, col, salmón Vitamina B7 o Colina y su metabolito Trimetilglicina – TMG (betaina): brócoli, remolacha, lecitina de soja, nueces de brasil, mantequilla de cacahuete, hígado, lechuga, col, coliflor, espinacas, espárragos, yema de huevo, gambas, bacalao, salmón, cereales integrales, legumbres, tofu, plátano, sésamo, lino Vitamina B9: hígado, legumbres, remolacha, verduras color verde oscuro, mango, aguacate Vitamina B12: pescado, marisco, yema de huevo, carne, legumbres, shiitake, espirulina Magnesio: verduras color verde oscuro, cacao, frutos secos, plátano, sandía, higos, cacao, sésamo Metionina: proteinas animales, frutos secos Inositol: Cerelaes integrales, legumbres